Glymur

Glymur es la segunda cascada más alta de Islandia, con 198 metros de altura. Hasta hace poco fue considerada la cascada más alta del país pero en 2007 se encontró una de 228 metros en el glaciar Morsárjökull que le robó su primer puesto. Esta catarata es una de las joyas ocultas de Islandia y la excursión merece totalmente la pena. A continuación os explico cómo fue nuestra ruta y algunas recomendaciones que debes tener antes de realizarla.


Algunos datos prácticos

  • Distancia: alrededor de 7km (3,5 de ida + 3,5 de regreso, aproximadamente)
  • Duración: de 3 a 5 horas, dependiendo de las condiciones climáticas, tu condición física y el total de paradas que hagas
  • Nivel de dificultad: moderado.
  • Acceso: A diferencia de otras cataratas famosas como Seljalandsfoss o Skógafoss, Glymur no es accesible desde la carretera y para llegar a ella hay que hacer una ruta de senderismo por un paisaje espectacular.
  • Qué traer: buen calzado de senderismo, chaqueta impermeable, agua y snacks. Opcionalmente puedes traer una toalla y zapatillas de agua.

Cómo llegar al punto de partida

Nosotros hicimos la excursión a Glymur desde Reikiavik y fuimos hasta el punto de partida en coche. Para llegar, tomamos la carretera en dirección Mosfellsbaer y después la ruta 1 hacia Akranes/Borgarnes. Desde allí, continuamos por la derecha por la carretera 47 hasta llegar al aparcamiento de Botnsa. Esta parte del trayecto junto al fiordo de Hvalfjördur es especialmente bonita ya que las vistas son realmente espectaculares. Tuvimos la suerte de hacer la excursión en un día soleado, lo que hizo que el paisaje fuera todavía más hermoso.

Al llegar a la zona más al interior del fiordo encontramos la indicación para tomar el desvío a Glymur y, unos pocos kilómetros después, llegamos al aparcamiento. Este tramo transcurre por una carretera de grava pero es accesible para todo tipo de coches. En este parking no hay lavabos, papeleras o tiendas, así que es mejor venir preparado de casa.

En este enlace os comparto la ruta en coche.

La ruta de senderismo a Glymur

Primera parte: el tronco

Dejamos el coche aparcado y cruzamos la verja para comenzar la ruta hacia la cascada. El sendero está señalizado en todo momento con palitos de color amarillo por lo que es imposible perderse.

Caminamos durante aproximadamente 1km hasta que llegamos a una cueva llamada Þvottahellir. La atravesamos y dimos a parar al río. No te preocupes si tienes claustrofobia, la cueva es muy pequeña, amplia y prácticamente ves el interior en todo momento.

La cueva de Pvottahellir

Cueva de Þvottahellir

Cueva de Þvottahellir

Panel informativo de la cueva de Þvottahellir

Aquí llegó uno de los primeros desafíos de la ruta. Para pasar al otro lado del río había que caminar sobre un tronco de madera que unía los dos tramos. Estábamos un poco nerviosos porque el río era relativamente contundente (aunque no profundo) y temíamos resbalarnos y caernos. Por suerte, junto al río hay un cable de acero para usar como asidero y que resultó ser de gran ayuda, sobre todo para principiantes como nosotros. Delante teníamos una caravana de excursionistas esperando su turno para cruzar, y ninguno de ellos tuvo ningún problema (nosotros, por suerte, tampoco).

Cruzando el río

Tráfico de excursionistas para cruzar el río

Segunda parte: la subida con cuerdas

Una vez superado el primer obstáculo, el camino se volvió mucho más empinado y técnicamente más exigente ya que había que subir por el lado de la garganta hasta arriba. En los tramos más expuestos había una cuerda gruesa para mayor seguridad. En esta parte también teníamos excursionistas delante y detrás, esperando su turno para utilizar la cuerda. 

Tercera parte: los miradores

Después de bajar unos metros con ayuda de cuerdas y volver a subir por un camino de rocas, obtuvimos la primera recompensa: una bonita vista de la cascada desde el mirador de Stedjasnös. Aquí nos sentamos a reponer energías junto a una pequeña catarata antes de continuar el ascenso hacia lo alto de Glymur.

Mirador Stedjasnös

Mirador de Stedjasnös

Cascada de Stedjasnös

Cascada de Stedjasnös

Ruta de senderismo

Subidas... bajadas...

A continuación, llegamos al mirador de Hellupalur, donde se podía ver la cascada de Glymur en su máximo esplendor. Se podían apreciar perfectamente las dos corrientes de agua cayendo con fuerza desde el acantilado, y era una escena preciosa. La distancia desde el inicio de la ruta hasta aquí es de unos 3km.

De camino al mirador

De camino al mirador

Cascada Glymur

La cascada de Glymur desde el mirador

En este punto había dos opciones: dar la vuelta y regresar por el mismo camino, o continuar hasta lo alto del acantilado donde comienza la cascada y hacer la ruta circular, regresando al parking por el lado opuesto del que habíamos venido. Si eres aventurero y estás en cierta forma física, sin duda te recomiendo la segunda opción.

Cuarta parte: cruzando el río

Unos pocos metros después llegamos a la cumbre de Glymur, donde nos encontramos con otro de los desafíos de la ruta: atravesar el río del que nace la catarata. El río no es muy profundo y como máximo te puede llegar hasta las rodillas. No nos vamos a engañar, el agua está congelada y si no llevas zapatos de agua te dejas los pies en las rocas, ¡pero es toda una experiencia!

Atravesando el río

Atravesando el río

Para cruzar el río es más prudente hacerlo relativamente lejos de donde cae el agua. Cuanto mas cerca, más peligroso, ya que el agua llega con más fuerza y es más profundo. Mejor no arriesgarse.

El río que da lugar a la cascada

El río con dirección a la cascada (o donde NO cruzar)

Desde lo alto de Glymur el paisaje era espectacular y pudimos disfrutar de unas vistas increíbles del cañón y del valle de Botnsadalur.

Vistas del nacimiento de la cascada

Vistas del nacimiento de la cascada

Por cierto, recomiendo encarecidamente beber agua de este río. Es súper fresca y cristalina, y está riquísima. Ideal para reponer fuerzas.

Quinta parte: la bajada

Después de almorzar, continuamos el camino circular de regreso por el otro lado del valle.

Glymur desde el otro lado del valle

Glymur desde el otro lado del valle

El sendero por el que vinimos, al otro lado del cañón

El sendero por el que vinimos, al otro lado del cañón

El sendero era muy variado y encontramos diferentes tipos de terrenos durante todo el trayecto. Bajamos por valles, descendimos por un camino de rocas sueltas (donde había que tener cuidado de no resbalar) y atravesamos senderos rodeados de vegetación. 

Descenso por el camino de rocas

Descenso por el camino de rocas

Descenso por un sendero de tierra

Descenso por un sendero de tierra

Atravesando un pequeño bosquecito

Atravesando un pequeño bosquecito

Finalmente, llegamos al camino convencional y continuamos todo recto hasta llegar de nuevo al aparcamiento. Pensamos que tendríamos que volver a cruzar el río por el tronco de madera… ¡pero no! Este camino transcurre justo en el otro lado, así que un riesgo menos.

De regreso al punto de inicio

De regreso al punto de inicio

En total, tardamos unas 3 horas y media o 4 en hacer la ruta, incluyendo las paradas para descansar y almorzar.

Consideraciones

  • El parking de Botnsa no es accesible con transporte público así que tienes que alquilar un coche (o utilizar el tuyo, si tienes). Si no, también puedes contratar un tour.
  • Se recomienda altamente llevar botas o calzado de senderismo con suela antideslizante. Si hace buen tiempo puedes ir con zapatillas de deporte, pero si ha llovido o hay nieve es necesario contar con calzado adecuado ya que algunos tramos pueden ser peligrosos si no vas bien preparado.
  • Algunos tramos de la ruta son muy empinados. Si tienes miedo a las alturas, quizá esta caminata no sea la mejor opción.
  • Trae contigo una botella de plástico con agua. Puedes rellenarla con agua del río y de las corrientes que te encontrarás durante la subida. El agua es perfectamente potable.
  • Cuando más arriba llegues, mejores serán las vistas. Sin embargo, en la verja al inicio de la ruta hay un cartel que advierte que la caminata hasta la cascada de Glymur la haces bajo tu propio riesgo y responsabilidad.

Panel informativo a la entrada de Glymur

Panel informativo a la entrada de Glymur

  • Si vas a hacer la ruta en verano, hay muchos insectos volando, sobre todo junto a las plantas y matorrales. Prácticamente pasamos toda la subida espantando mosquitas de nuestra cara (y alguno de nosotros tuvo la mala suerte de comerse alguna que otra…).

Ver también:


 

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