Mi día de naturaleza empezó en "Þingvellir", el conocido Parque Nacional y uno de los componentes del "Golden Circle". Este valle es uno de los lugares históricos más importantes de Islandia. "Þingvellir" fue declarado Parque Nacional en 1928 debido a su importancia histórica, así como por sus especiales características tectónicas y volcánicas. 
Caminar entre naturaleza por un día

La deriva continental puede ser observada en este lugar, visible en las fallas que atraviesan la región. La más grande de todas ellas forma un cañón bastante grande, lo cual es la causa más habitual de los terremotos que se perciben en esta zona. En este sitio vimos los bonitos paisajes de la zona, la separación de ambas placas tectónicas de Europa y América, la famosa iglesia situada al otro lado del río, la pequeña cascada del lugar, además de las grandes vistas que nos ofrecía dicho valle.
Caminar entre naturaleza por un día

Ya andados por todos los caminos posibles de este gran valle, nos dirigimos a ver la famosa cascada "Bruarfoss", pasando por el pequeño pueblo de "Laugarvatn". Por el camino, vimos gran cantidad de ovejas y caballos vikingos, los cuales, por mucho que los veas, no dejan de impresionarte de lo bonitos que son estos últimos. Para llegar a la cascada mencionada, hay que salir de la carretera principal e ir por un camino de grava rodeado de las bonitas y típicas casas de verano islandesas. Al final del camino, se puede dejar el coche y andar hasta un puente de madera sobre un frío río. El puente es difícil de encontrar si es la primera vez que vas, pero una vez encontrado, solo hay que seguir el camino marcado en el suelo. Es importante no seguir las señales, puesto que éstas no dicen nada, literalmente.
Caminar entre naturaleza por un día

Como puede verse en la fotografía anterior, el "camino" está marcado en el suelo. Es importante llevar también ropa y zapatos de acuerdo a las circunstancias, y conociendo Islandia, ya se sabe que puede llover cualquier día a cualquier hora, con lo que siempre vas a encontrar barro allá donde vayas. Por ello, si prefieres disfrutar de la naturaleza y no preocuparte por si te manchas, lo mejor es llevar calzado cómodo y que se pueda manchar. El camino es algo difícil cuando se trata de barro puesto que puedes hundirte y caerte, como me pasó a mí. Sin embargo, es una experiencia que luego recuerdas y ríes sin darte cuenta. Después de un corto camino andando, llegamos a la cascada. Resulta que no está en alto como normalmente están las cascadas, sino que está a nivel del suelo hacia abajo, con lo que no se ve hasta que no estás en ella. Pero como he comentado, el camino está marcado en el suelo y no tiene pérdida. "Bruarfoss" es impresionante, es la primera cascada que veo con este magnífico color de agua turquesa. Se trata de una catarata un poco más pequeña y poco conocida que el resto de las cascadas del país, un poco lejos de la carretera y entre unas colinas. Lo que la hace especial, no es su tamaño ni su localización sino el color azul de sus aguas. Como digo en otras entradas anteriores, las fotografías son maravillosas, pero no hay nada como verlo en directo con tus propios ojos. El agua es alucinante, un azul turquesa que no puedes dejar de contemplar. Simplemente maravillosa. 
Caminar entre naturaleza por un día

De vuelta al coche, nos dirigimos hacia el "Secret Lagoon", situado en "Flúðir", un pequeño pueblo situado en el municipio de "Hrunamannahreppur". El lago mencionado está cerca de unas "granjas de tomates" (llamadas así por los propios islandeses). Se trata de un pequeño lago termal natural rodeado de rocas y naturaleza en el que hay que pagar entrada. 
Caminar entre naturaleza por un día

Al salir de allí, decidimos ir a visitar la ciudad de "Selfoss", una localidad del sur del país. Después de ver rápidamente la ciudad, fuimos a la piscina de la ciudad a terminar el viaje con un poco de relax. A parte de meternos en las piscinas de agua caliente, como siempre he hecho, probé por primera vez la piscina de agua fría, la cual estaba a cuatro grados. Si los islandeses se meten y están pocos minutos, ¿por qué yo no? Decidí meterme en dicha piscina, pero aguanté treinta segundos, si llegaron. Demasiado fría, pero no podía dejar Islandia sin probarla, así que un pequeño relato más que contar. 
Caminar entre naturaleza por un día

Una vez relajados después de un largo día caminando, volvimos a la capital, donde caímos rendidos en la cama. Sin duda fue un largo viaje, pero bastante bonito y con muchos motivos por los que reír. 

 

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