El volcán Hekla en Islandia por Sverrir Thorolfsson de Wikimedia Commons

La guía definitiva de los volcanes de Islandia

Nanna Gunnarsdóttir
Escrito por 
Nanna Gunnarsdóttir
Experto verificado

¿Cuántos volcanes hay en Islandia?¿Con qué frecuencia entran en erupción? ¿Qué posibilidad hay de que un volcán islandés explote durante tus vacaciones? ¿Es seguro visitarlos? Sigue leyendo y descubre la guía definitiva de los volcanes de Islandia.



Islandia, la Tierra de Hielo y Fuego, es un paraíso natural donde las gélidas fuerzas de los glaciares y el clima ártico se enfrentan en una lucha constante con el explosivo calor de la Tierra. El resultado es un mundo de contrastes espectaculares en un paisaje austero de una belleza sin igual.

Nada de esto sería posible sin los volcanes islandeses, cuya fuerza, tal vez más que ninguna otra, define la naturaleza de esta tierra, creando interminables campos de lava cubiertos de musgo, extensas llanuras de arena negra, cumbres escarpadas y enormes cráteres.

La lava se aleja de la erupción del Holuhraun en las tierras altas de Islandia.

Las fuerzas volcánicas que laten bajo la superficie terrestre dan lugar asimismo a algunas de las maravillas más populares del país, como sus manantiales termales naturales y sus explosivos géiseres. A ello se suman los efectos de pasadas erupciones, visibles en sinuosas cuevas de lava y en acantilados formados por columnas hexagonales de basalto.

Miles de personas acuden a Islandia para contemplar sus volcanes y las maravillas que estos han creado... y siguen creando. Y durante las erupciones, son aún más los que se apresuran para tener la oportunidad de ver uno de los fenómenos más espectaculares y maravillosos de la Tierra. Considerando su capital importancia, tanto para la naturaleza de Islandia como para la industria e incluso el carácter del país, hemos elaborado esta guía definitiva de los volcanes islandeses, que esperamos responda a todas las preguntas que puedas plantearte acerca de estas fuerzas de fuego.



¿Cuántos volcanes hay en Islandia?         

Ceniza que brota de Holuhraun, un volcán de Islandia.

En Islandia hay, aproximadamente, 130 volcanes activos e inactivos, y bajo la isla, repartidos por todo el país excepto en los Fiordos del Oeste, existen unos 30 sistemas volcánicos activos.

La razón por la que la región de los Fiordos del Oeste no presenta ya actividad volcánica es que se trata de la parte más antigua de la masa continental de Islandia, formada hace unos 16 millones de años, y que, desde entonces, se ha ido alejando de la dorsal Mesoatlántica. Como consecuencia, los Fiordos del Oeste son la única parte del país en la que hay que calentar el agua con electricidad, en lugar de usar agua calentada geotérmicamente.



¿Por qué es tan volcánica Islandia?         

El campo de lava de Eldhraun, en las Tierras Altas, es un ejemplo perfecto de los efectos de los volcanes en la naturaleza de Islandia.

El vulcanismo de Islandia se debe al hecho de que el país se asienta directamente sobre la dorsal Mesoatlántica, que separa las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia. Islandia es uno de los pocos lugares de la Tierra donde esta dorsal puede verse por encima del nivel del mar.

Estas placas tectónicas son divergentes, lo que significa que se van separando la una de la otra. Al hacerlo, el magma del manto emerge para llenar el espacio que va creándose, y lo hace en forma de erupciones volcánicas. El fenómeno ocurre a lo largo de toda la cordillera, y puede observarse en otras islas volcánicas, como las Azores o Santa Elena.

La dorsal Mesoatlántica atraviesa toda Islandia, por lo que buena parte de la isla se encuentra, de hecho, en el continente americano. Son muchos los lugares del país en los que puedes ver partes de la dorsal, entre ellos, la península de Reykjanes y la zona del lago Mývatn, pero el mejor es Þingvellir. Allí podrás caminar por un valle situado justo entre las placas y observar claramente las paredes de los dos continentes a ambos lados del Parque Nacional.

Debido a la divergencia entre las placas, este valle se ensancha unos 2,5 centímetros cada año, aproximadamente.



¿Con qué frecuencia se producen erupciones volcánicas en Islandia?        

Una foto de la gran erupción más reciente en Islandia, en Holuhraun.

Las erupciones volcánicas en Islandia son impredecibles, pero ocurren con relativa regularidad. Desde principios del siglo XIX no ha pasado una década sin que se haya producido una explosión, si bien la posibilidad de que se sucedan rápidamente o se produzcan de una forma más espaciada, es bastante aleatoria.

La erupción más reciente conocida en Islandia ocurrió en Holuhraun, en las Tierras Altas, en 2014. El volcán Grímsfjall registró asimismo una corta erupción en 2011, y en otra bastante más famosa, Eyjafjallajökull causó serios problemas en 2010. La razón por la que se usa la palabra "conocida" se debe a que se sospecha que se han producido varias erupciones volcánicas subglaciales en diferentes lugares del país, que no llegaron a romper la capa de hielo, entre ellas, la de Katla en 2017 y la de Hamerinn en 2011.



¿Cómo son de peligrosas las erupciones volcánicas en Islandia? 

A pesar de su asombroso poder, la amenaza a la vida de la lava de un volcán es básicamente nula en Islandia.

Actualmente, la amenaza para la vida humana durante las erupciones volcánicas en Islandia es mínima. Las estaciones sísmicas repartidas por todo el país son excelentes a la hora de predecirlas, y si un volcán importante como Katla o Askja muestra signos de empezar a retumbar, se restringe el acceso a la zona y se pone el área bajo estrecha vigilancia.

Gracias al buen sentido de los primeros pobladores, los volcanes más activos se encuentran lejos de los núcleos habitados. La Costa Sur de Islandia, por ejemplo, tiene muy pocas ciudades y pueblos, ya que justo en su parte norte se asientan volcanes como Katla y Eyjafjallajökull. Como estos picos están situados bajo glaciares, sus erupciones pueden causar enormes inundaciones glaciales, capaces de barrer todo lo que encuentren a su paso en su camino hasta el océano.

Esto es lo que hace que una gran parte del sur parezca un desierto de arena negra. En realidad, es una planicie formada por sedimentos glaciales.



La playa de Reynisfjara en la costa sur de Islandia tiene arenas negras de las inundaciones glaciales.

Debido a su carácter impredecible, estas inundaciones glaciales —llamadas jökulhlaups, el término islandés con el que se denominan también en español— siguen siendo uno de los aspectos más peligrosos de la actividad volcánica en Islandia. Como se mencionó anteriormente, las erupciones subglaciales no siempre son detectadas, por lo que estas inundaciones repentinas pueden ocurrir sin previo aviso.

La ciencia, por supuesto, avanza constantemente, y en la actualidad es posible evacuar y poner bajo vigilancia una zona en cuanto existe la menor sospecha de que pueda producirse un jökulhlaup. En consecuencia, y por razones obvias, está prohibido conducir por carreteras cortadas al tráfico, incluso en verano o si no parece haber peligro.

A pesar de que la mayoría de los volcanes se encuentran a gran distancia de los centros poblados, siempre puede suceder lo inesperado. En esos casos, no obstante, las medidas de emergencia de Islandia han resultado ser tremendamente efectivas, como pudo comprobarse en la erupción de 1973 en Heimaey, en las Islas Vestman.



Heimaey es la única isla habitada de las Islas Vestman, un archipiélago volcánico. Cuando se produjo la erupción vivían allí 5.200 personas. En las primeras horas del 22 de enero, una grieta comenzó a abrirse en las afueras de la localidad y avanzó serpenteando por el centro, destrozando carreteras y tragándose cientos de edificios bajo la lava.

A pesar de que ocurrió en mitad de la noche, y en pleno invierno, la evacuación de la isla se llevó a cabo de una manera rápida y efectiva. Una vez que la población estuvo a salvo en tierra firme, los equipos de rescate trabajaron junto con las tropas estadounidenses estacionadas en el país para minimizar los daños.

Bombeando ininterrumpidamente agua de mar en el flujo de lava, no solo consiguieron redirigirlo y alejarlo de muchas casas, sino que evitaron además que bloquease el puerto, algo que habría acabado para siempre con la economía de la isla.

Aunque cerca de 400 viviendas quedaron destruidas y las infraestructuras de la isla sufrieron graves daños, tan solo una persona perdió la vida como consecuencia de la erupción de Heimaey. Actualmente, la ciudad ha sido reconstruida y es uno los destinos para los turistas que desean ver ballenas o frailecillos, o saber más sobre aquel fascinante evento.



La Tierra de Hielo y Fuego, Islandia es conocida por sus erupciones volcánicas.

Por excelente que sea la predicción y la respuesta a las erupciones volcánicas en Islandia, sigue habiendo peligros asociados a estos fenómenos naturales que los viajeros deben tener en cuenta. Si durante tu estancia en el país se produce una erupción, es importante conocer la dirección del viento. Una erupción que ocurra incluso en las Tierras Altas puede afectar a la calidad del aire en Reikiavik si los vientos no son favorables, y causar problemas respiratorios en los más jóvenes, en las personas de más edad, y en los propensos a sufrirlos.

Normalmente, se recomienda no salir a la calle y mantener las ventanas cerradas en los días en los que los niveles de toxicidad sean particularmente elevados.

Puedes consultar todas las advertencias sobre erupciones y calidad del aire en la página web de la Oficina Meteorológica de Islandia.

Aunque las erupciones islandesas suponen una amenaza muy pequeña para la vida humana, sí tienen un impacto más amplio que puede llegar a ser enorme. Las erupciones que tienen lugar en Islandia son eventos mundiales de primer orden con posibles consecuencias dramáticas incluso a miles de kilómetros de distancia.

Cuando la lava emerge de debajo del hielo, la nube de ceniza es mucho más destructiva.

Los elementos subterráneos que estas erupciones sacan a la superficie, por ejemplo, pueden ser venenosos tanto para las cosechas como para el ganado, con un efecto desastroso para quienes viven de la tierra. Así, la erupción de Holuhraun fue considerada la principal causa de la muerte en masa de miles de ovejas por todo el país en 2015, un hecho que amenazó seriamente el medio de vida de muchos granjeros islandeses.

También pueden causar estragos las nubes de ceniza producidas por los volcanes islandeses, tal y como pudo comprobarse en 2010, cuando la erupción del Eyjafjallajökull obligó a cancelar vuelos en toda Europa, provocando un notable perjuicio económico. Esta, no obstante, fue una consecuencia relativamente pequeña, comparada con el efecto causado por nubes de ceniza anteriores que resultaron ser mucho más catastróficas.

La nube creada por la erupción de Laki en 1784, por ejemplo, atravesó Europa causando densos bancos de niebla que obligaron a cerrar los puertos, lo que provocó una gran escasez de alimentos, y elevó la temperatura hasta el punto de que buena parte de la comida existente se echó rápidamente a perder. Además, sus componentes tóxicos envenenaron a muchos de los que trabajaban al aire libre. En Gran Bretaña, uno de los vecinos más cercanos de Islandia, se calcula que los gases causaron la muerte de alrededor de 23.000 personas.

Las consecuencias fueron aún más dramáticas en Francia, donde su impacto en el clima causó hambrunas tan terribles que muchos historiadores consideran a Laki como uno de los catalizadores de la Revolución Francesa. Mientras, en Egipto, la erupción hizo descender las temperaturas, lo que dio lugar a una escasez de lluvias que secó el Nilo y causó la pérdida de la sexta parte de la población total del país.

En total, Laki provocó la muerte de hasta seis millones de personas.

¿Cuál ha sido la peor erupción en Islandia?       

En términos de vidas humanas, la erupción más catastrófica de todas las ocurridas en Islandia fue, sin duda, la mencionada erupción de Laki en 1784. No solo tuvo impacto en el clima y la salud del planeta, sino que casi acaba con la propia nación islandesa.

Debido al gran volumen de ceniza, se echaron a perder cultivos por todo el país y los ríos quedaron envenenados. La mitad de la cabaña ganadera resultó aniquilada y un tercio de los islandeses perdieron la vida a causa de la consiguiente hambruna. Otro tercio abandonaron el país, emigrando en su mayor parte a Norteamérica, con la esperanza de empezar una nueva vida más próspera, lejos de una isla que parecía estar muriéndose.



¿Qué uso hace Islandia de sus volcanes? 

La energía volcánica en Islandia se utiliza para la electricidad, el agua caliente, la infraestructura, la industria y la recreación.

A pesar de que la amenaza de que se produzca una erupción y la preocupación por sus consecuencias ocupan un lugar constante en la psique islandesa, el país no sería ni la mitad de lo que es hoy en día, de no ser por sus sistemas volcánicos y su energía geotérmica.

Gran parte de la economía y de las infraestructuras de Islandia dependen de las fuerzas geotérmicas que se generan aquí. La inmensa mayoría del agua caliente en el país se bombea directamente desde la tierra hasta los grifos y los radiadores de la gente, lo que permite disponer de un sistema de calefacción barato y ecológico. Y el cultivo de frutas, verduras y hierbas en invernaderos durante todo el año hace que sea posible consumir productos frescos de todo el mundo incluso en pleno invierno.

Islandia produce asimismo alrededor del 30% de su electricidad en centrales geotérmicas. Dado que el resto es de origen hidroeléctrico, el país uno de los pocos del mundo en los que la práctica totalidad de la energía que se consume procede de fuentes renovables. Esto no significa, sin embargo, que se haga siempre un buen uso del potencial de los volcanes islandeses: la industria pesada, y especialmente la fundición de aluminio, está creciendo poco a poco en Islandia, a medida que entidades extranjeras van dándose cuenta de las ventajas de disponer de una fuente de calor tan grande y sin restricciones.

Y, por supuesto, también la industria del turismo en Islandia depende en gran parte de los volcanes. A fin de cuentas, no puedes ser 'la Tierra del Hielo y el Fuego' sin tener las dos fuerzas en funcionamiento.

Turismo volcánico en Islandia      

Muchos atribuyen el reciente boom del turismo en Islandia a la erupción del Eyjafjallajökull en 2010. Al mismo tiempo que presentadores de noticias de todo el mundo se enredaban la lengua tratando de pronunciar el nombre del volcán, millones de espectadores veían imágenes de este país en su forma más cruda, espectacular y hermosa, unas imágenes que sirvieron de inspiración para querer conocerlo más a fondo.

No resulta sorprendente, por tanto, que una gran parte de la industria turística se haya desarrollado en torno a la exploración de los volcanes y las regiones volcánicas. La oferta de estas excursiones es, además, tremendamente variada: algunas son simples tours turísticos guiados, como este viaje alrededor de la península de Reykjanes, en el que puedes conocer historias locales sobre la región, mientras que otras implican un mayor grado de aventura.

Este tour en super jeep, por ejemplo, te lleva desde la localidad de Husavík hasta algunos de los cráteres del norte de Islandia, e incluye una visita a una cueva, en la que podrás aprender más aún acerca de los procesos que ocurren durante las erupciones volcánicas. Y esta excursión aérea te permite contemplar el cráter de Grímsvötn, situado bajo el enorme glaciar Vatnajökull, a vista de pájaro y desde una perspectiva incomparable.

Los vapores volcánicos se elevan de la tierra cerca de Myvatn en el norte de Islandia.

La más singular de todas las excursiones a volcanes en Islandia, no obstante, es una que no se realiza en ningún otro país: en el tour al Interior del volcán podrás descender en un ascensor por la enorme cámara magmática de brillantes colores de un volcán inactivo. Es extremadamente raro que un volcán llegue a enfriarse hasta el punto de hacer esto posible, por lo que se trata de una oportunidad única para quienes estén buscando contemplar la naturaleza islandesa en todo su esplendor.

En cualquier caso, es importante señalar que la inmensa mayoría de los tours en Islandia incluyen, de un modo u otro, visitas a volcanes. El país tiene tantos, que simplemente no es posible evitarlos. Todos los tours en Snæfellsnes, por ejemplo, discurren a la sombra del magnífico volcán Snæfellsjökull; a lo largo de todas las excursiones en torno al lago Mývatn podrás ver partes del sistema volcánico de Krafla; y en las rutas de senderismo de las Tierras Altas podrás ver muchos más.

Especialmente destacable es la ruta de senderismo de Fimmvorðuháls, que atraviesa la lava creada por la última erupción del Eyjafjallajökull. Allí podrás encontrar los cráteres más recientes de Islandia, Magni y Móði.

Aunque actualmente no se está registrando ninguna erupción en Islandia, muchos operadores adaptan sus tours en el momento en que se produce una. Echa un vistazo a estas excursiones en super jeep, avión y helicóptero si alguno de los volcanes islandeses explota y estás deseando contemplar cómo fluye la lava.

Los nueve volcanes más famosos de Islandia        

Como ya se ha indicado, en Islandia hay más de 130 volcanes. Muchos de ellos, no obstante, requieren un análisis más detallado, debido a su activa naturaleza, su belleza única, su historia oscura o su valor turístico.

A continuación, por tanto, hemos recopilado una lista de nueve volcanes cuya visita recomendamos a cualquiera que visite Islandia.

Eyjafjallajokull: el volcán más famoso de Islandia   

La mayoría de la gente conoció la existencia del volcán Eyjafjallajökull en 2010, cuando su erupción provocó una interrupción masiva del tráfico aéreo en Europa. Aunque aquel hecho supuso una molestia para muchos viajeros, en realidad fue un evento relativamente menor, comparado con otras grandes erupciones ocurridas en Islandia en el pasado.

Aún así, la erupción de 2010 fue la mayor registrada en el Eyjafjallajökull hasta la fecha. Había habido otras antes, pero nunca a una escala similar. Una erupción más bien pequeña, aunque larga, tuvo lugar entre 1821 y 1823, y hubo asimismo otras entre 1612 y 1613, así como en el año 920, aunque de estas últimas no se sabe mucho.

El sistema volcánico de Eyjafjallajökull está conectado con el sistema volcánico de Katla, lo que significa que una erupción en el primero suele provocar otra en el segundo media década después. Hasta el momento no ha ocurrido así, pero, tal y como señalan numerosas fuentes, hace tiempo que se espera una fuerte erupción en Katla.

Desde que entró en erupción en 2010, el Eyjafjallajökull se ha convertido en una atracción muy popular. En los primeros días de aquella erupción miles de personas viajaron a Islandia para maravillarse contemplándola, y muchos sobrevolaron el volcán en aviones y helicópteros para obtener las mejores vistas posibles.

Thrihnukagigur: el único volcán al que se puede entrar   

Como se ha mencionado anteriormente, el único volcán del mundo cuya cámara magmática es accesible es el volcán Þríhnúkagígur de Islandia. Lleva inactivo desde hace 4.000 años, por lo que no hay riesgo de erupción. Además de fascinantes, las excursiones son totalmente seguras.

En total, la cámara magmática de Þríhnúkagígur abarca un espacio de 150.000 metros cúbicos. Se accede a ella mediante un pequeño elevador como los utilizados en las minas, que desciende 120 metros hasta la base de la enorme caverna. El fondo de la cámara ocupa aproximadamente la superficie de un campo de fútbol, de modo que tendrás sitio de sobra para explorar.

Para dar un poco de perspectiva a estas cifras, la Estatua de la Libertad podría caber perfectamente en el interior de Þríhnúkagígur.

Aparte de su tamaño, el aspecto más impresionante de esta cámara magmática es su intensa coloración. La lava en el interior de la cámara contiene numerosos elementos transportados desde el manto de la Tierra, y sus brillantes tonalidades están totalmente a la vista, tiñendo las paredes del rojo, el verde y el amarillo de, respectivamente, el hierro, el cobre y el azufre.

Grimsvotn: los volcanes más mortíferos de Islandia   

Erupciones volcánicas de Skaftáreldar fotografiadas por Ásgrímur Jónsson (1876-1958)

El sistema volcánico de Grímsvötn es el más volátil de los treinta que existen en Islandia. Situado bajo el glaciar Vatnajökull, en el sureste, sus cráteres resultan prácticamente invisibles bajo el hielo. Sin embargo, cuando ocurre una erupción aquí, las nubes de ceniza resultantes se encuentran entre las más grandes y mortales.

El mencionado volcán Laki, que causó estragos en todo el mundo en 1784, es parte de este sistema volcánico.

El volcán Hekla: la entrada del infierno   

El volcán Hekla en Islandia por Sverrir Thorolfsson de Wikimedia Commons

El volcán Hekla es uno de los más famosos, y activos, de Islandia. En la Edad Media era conocido como "la entrada del infierno", debido a sus habituales y explosivas erupciones durante ese periodo. Es. además, uno de los volcanes menos predecibles del país, ya que los intervalos registrados entre sus erupciones duran desde nueve hasta 121 años.

Desde que los primeros pobladores se establecieron en la isla, el volcán ha causado estragos en varias ocasiones, llegando a arrojar de una sola vez millones de toneladas de tefra, el término con el que se denominan los fragmentos sólidos expulsados durante una erupción volcánica. La erupción más potente ocurrió en el año 1104, aunque las registradas en 1300, 1693 y 1845 fueron más destructivas en términos de vidas humanas, pérdidas de ganado y daños en edificaciones.

La última erupción se produjo el 26 de febrero de 2000, pero fue relativamente pequeña.

Katla: el vecino explosivo de Eyjafjallajokull   

Katla se encuentra bajo el glaciar Mýrdalsjökull en el sudeste de Islandia.

Uno de los volcanes más poderosos y explosivos de Islandia, Katla, ha estado rugiendo durante años. Los científicos publican avisos cada pocos meses, para informar al público de incrementos en su nivel de actividad, y recordar que el plazo para su siguiente erupción hace tiempo que expiró. Está conectado al sistema de Eyjafjallajökull, y suele explotar pocos años después que su vecino, con resultados dramáticos.

Como se ha mencionado, este volcán está asentado bajo el glaciar Mýrdalsjökull, en el sur de Islandia, y cuando entra en erupción es tristemente famoso por sus enormes nubes de ceniza y sus catastróficos jökulhlaups.

Snæfellsjökull: la puerta al centro de la Tierra 

El volcán Snæfellsjökull en el oeste de Islandia

Snæfellsjökull es uno de los volcanes más visitados, famosos y queridos de Islandia. Ubicado en la punta de la península de Snæfellsnes, su presencia proporciona un fondo espectacular a muchos lugares de la zona y, debido a su belleza, es, por derecho propio, un Parque Nacional.

Snæfellsjökull destaca especialmente por el papel que ha desempeñado en la cultura. Su belleza ha inspirado a numerosos artistas, destacando entre ellos los escritores Halldor Laxness, que lo usó como escenario principal en Bajo el glaciar, y Julio Verne, quien, en su novela Viaje al centro de la Tierra, aseguró que alberga una cueva que lleva hasta el mismo núcleo terrestre.

De un modo tal vez más curioso, el volcán ha llamado asimismo la atención de los creyentes en lo paranormal. De hecho, miles de personas creyeron que en la medianoche del 5 de noviembre de 1992 el volcán iba a ser utilizado por extraterrestres como lugar de aterrizaje. Pese a que el evento reunió a una gran multitud, incluyendo equipos de televisión de todo el mundo, la noche transcurrió, afortunadamente, sin que ocurriese nada reseñable.

Askja: el volcán termal de Islandia   

El lago congelado del volcán Askja en las tierras altas de IslandiaFoto de Tour Privado a Askja

Askja apenas era conocido como un volcán hasta 1875, cuando fue el origen de una enorme erupción. La ceniza, que resultó ser especialmente densa, envenenó la tierra y mató al ganado en una gran parte del país, especialmente en los Fiordos del Este. Sus efectos llegaron incluso hasta Noruega y Suecia. Como ocurrió tras las erupciones de Laki un siglo antes, Askja provocó que muchos islandeses emigrasen a Norteamérica.

Hoy en día Askja es conocido principalmente por el gran lago existente en su caldera, formado tras aquella erupción. A pesar de su altitud, el agua permaneció caliente durante mucho tiempo, si bien actualmente está congelada durante la mayor parte del año. No obstante, en otra caldera situada a su lado y llamada Viti hay un lago geotérmico, más pequeño, que está lo suficientemente caliente como para poder bañarse en él.



Krafla: el volcán con un lago frío en su cráter   

El cráter de Krafla en IslandiaFoto de Jesse.Hu

Krafla, en el norte de Islandia, es un volcán especialmente activo, con un total de 29 erupciones registradas desde los asentamientos, aunque nueve de ellas ocurrieron entre 1975 y 1984. Es también famoso por albergar un lago en su cráter, llamado también, curiosamente, Víti. La principal diferencia es que el Víti de Krafla es un lago frío, mientras que el Víti de Askja está calentado geotérmicamente. Además, el Víti de Krafla es de un espléndido color azul esmeralda.

Krafla es una de las atracciones más populares de la región de Mývatn, y suele incluirse en muchas excursiones, debido a su proximidad a la zona de fuentes termales de Námafjall. El volcán se eleva hasta los 818 metros en su punto más alto, tiene dos kilómetros de profundidad, y una caldera de diez kilómetros de diámetro.



Hverfjall/Hverfell: el volcán ideal para hacer senderismo   

El volcán Hverfjall / Hverfell en el norte de IslandiaFoto de Jesse.Hu

Otro famoso volcán en el norte de Islandia, el llamado Hverfjall, o Hverfell (ambos nombres son correctos), no ha entrado en erupción desde hace unos 4.500 años, a pesar de la actividad volcánica que lo rodea.

Hverfjall es muy apreciado, debido a que, para cualquiera que se sienta cómodo caminando, es sencillo rodearlo haciendo senderismo. El cráter tiene solo un kilómetro de diámetro, y es fácilmente accesible desde la Carretera de Circunvalación. Se tarda en torno a una hora en completar la vuelta por el borde de este popular cono de tefra, que está situado, además, justo al lado del lago Mývatn.


  • Para aprender más acerca del 'Hielo en 'la Tierra de Hielo y Fuego', consulta este artículo sobre los glaciares de Islandia